María del Mar Delgado: “La fragmentación del hábitat afecta fuertemente las estrategias de movimientos”

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Todo está en movimiento. Por eso es importante estudiarlo. María del Mar Delgado centra su ponencia en el 23 Congreso Español de Ornitología en la dispersión natal y en cómo el movimiento tiene dos sentidos: el movimiento influyen en la configuración demográfica de una especie, y a la inversa. Este no es el único interés de Delgado, investigadora de la Universidad de Oviedo, que aborda sus investigaciones de forma completamente multidisciplinar. Y como el movimiento también lo marca el ser humano, su trayectoria le ha llevado incluso a analizar los conflictos entre carnívoros y humanos.

Las migraciones son protagonistas de muchos de estudios sobre los movimientos de la avifauna pero, sin duda, existen otros movimientos igualmente significativos para conocer mejor a las especies, como la dispersión natal que centra su conferencia ¿Qué podemos aprender del estudio de los movimientos de aves?

Los animales se mueven para hacer cualquier actividad, excepto cuando duermen. Cada movimiento como, por ejemplo, buscar alimento, implica unos gastos de energía y de tiempo. Si es difícil encontrar alimento, los animales tendrán que buscar mucho tiempo y energía, y tendrán menos para dedicar a otras tareas, como la reproducción. Por tanto, los movimientos, y especialmente la dispersión natal, afectan la dinámica y el futuro de las poblaciones. Es, además, un campo altamente integrativo, ya que estudiando movimientos implícitamente se abordan aspectos de ecología, de comportamiento y de evolución.

¿Qué complejidades entraña el estudio de estas dinámicas?

Los movimientos de los animales están influenciados por factores bióticos (por ejemplo, la condición física de los individuos, su entorno social) y factores abióticos (como la configuración del ambiente externo). Estos factores, internos y externos, interactúan entre sí influenciando los patrones de movimiento. Las diferentes formas en que los animales se mueven van a determinar su eficacia. Esta eficacia se traduce en tiempo y en energía, por lo que de nuevo se establece el vínculo con la dinámica de las poblaciones. El vínculo entre el movimiento de los individuos y las poblaciones no es unidireccional: de la misma forma que las estrategias de movimiento afectan a la dinámica de la población, esta dinámica va a crear unas condiciones locales particulares que favorecerán determinadas estrategias de movimiento de los individuos. Todas estas múltiples interacciones entre numerosos factores y de sentido bidireccional hacen que la dispersión sea un proceso muy complejo.

El cambio climático tiene un vínculo claro con las modificaciones de los movimientos de las aves ¿Qué nos están señalando?

Cada vez son más las cigüeñas que se ven durante el invierno. Hay especies están cambiando sus rutas de migración, y otras su área de distribución. Según algunos estudios teóricos, y algunos observacionales, las especies están cambiando su rango de distribución hacia áreas situadas más al norte, donde todavía encuentran las condiciones de, por ejemplo, temperatura y precipitación adecuadas para su supervivencia. Esta “llegada” de nuevas especies crea una mayor competencia por los recursos y el espacio en las especies que allí se encontraban. Al final y al cabo, cualquier tipo de cambio en las condiciones climáticas se traduce en cambios en las comunidades de los animales. Si estas comunidades de animales van a ser capaces de acomodarse a esos cambios o no, sólo lo sabremos con el tiempo.

¿Y el ser humano? ¿Cuál es nuestro impacto sobre los movimientos de la avifauna?

El ser humano hace una modificación continua del medio ambiente, creando en muchos casos ambientes altamente fragmentados. La fragmentación del hábitat afecta fuertemente las estrategias de movimientos. Muchos animales no son capaces de cruzar esas barreras artificiales creadas por el hombre –por ejemplo, carreteras- y mueren en el intento. Otros no lo intentan y no se mueven, afectando el flujo genético, con las importantes repercusiones que ello tiene, entre las poblaciones.

Siguiendo con el asunto de la huella humana, ha participado en algunos estudios sobre la relación entre seres humanos y grandes carnívoros. En particular, los ataques de estos últimos. ¿Cómo podemos compatibilizar el disfrute de la naturaleza con la conservación de hábitats? ¿Es posible evitar las molestias a la fauna?

Parte del aumento del ataque de los grandes carnívoros se debe a que hay una mayor interacción entre humanos y carnívoros. De nuevo, hay mucha gente que está optando por vivir en zonas urbanas e ir de vacaciones a hacer rutas al aire libre en parque nacionales. En estas áreas viven grandes carnívoros, pero nadie se preocupa de saber cuales son las normas / cómo debemos comportando, si nos encontramos un carnívoro. En la mayoría de las ocasiones nos equivocamos, y nuestro comportamiento desencadena un ataque que muy seguro el carnívoro quería evitar a toda costa. Lo que tenemos que hacer es informarnos de cómo actuar si nos encontramos con un gran carnívoro. Por ejemplo, cuando los osos se reproducen hay que evitar asustar a las madres con las crías. Si vamos a dar un paseo en esta época en el bosque, es mejor hacerlo en grupo que una persona sola. El grupo será más rumoroso y advertirá a la madre con las crías de nuestra presencia con suficiente tiempo para que pueda irse y evitar un desafortunado encuentro.

 

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